
Cierro los ojos y tomo de tu copa.
No se que harás nena, pues yo me voy.
Olvidar lo que sirvió de aprendizaje y canalizarlo para seguir adelante.
Quizás un amor, un títere, un clavo en una madera, es lo que uno se convierte a la hora de dar, aprender y enseñar.
¿Cuanto tiempo falta?
El tiempo es hasta que convierta tu cuerpo en cera.
Claro…. y que el sol después haga su labor.
¿Para que viniste?
Vine para…. no se la verdad.
Mas adelante volveré.
Derretirse, elevarse, sentir el interior.
Uh como te cuesta.
Pues hermanita, golpea tu croqueta contra la pared y veras que la sangre es roja.
Roja como tu boca.
Ojos abiertos, muy abiertos.
Miradas atónitas, como ver al miedo.
Y no hay nada que masturbe tu alma.
¿Viste al miedo?
Se viste de blanco y aparece.
¡¡Buu!! como un fantasma.
Y te da de comer todos los días. Y lo riegas todos los días.
No dejas salir tu verdad.
¿Cómo vas a aceptar una enseñanza?
Solo pido que se legalice la paz.
Si lo que esta por venir, es amor.
Almas divinas, hermosas mujeres, dejen que el pecho se le llene de flores.
Vendrán los hijos para hacerlas sonreír.
Armaremos una familia, y la felicidad durara más tiempo en el día.
Que esta juventud hecha agua, nos deje con sed.
Amémonos.
¿No te animas?
El mundo se divide en dos, pero voy a quedar de tu lado.
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