
Es que después de esa experiencia uno ya no es como era antes y nunca lo será.
Cambia el semblante, surge la paciencia, nace la dureza, la evolución del ser.
Un lugar sinuoso, triste y antiguo. Ahí justo donde los Ángeles se juntan a contar monedas. Las cuales recolectaron por su buena labor.
Ese lugar es en donde estamos parados. Donde avanzamos o retrocedemos.
En cuanto tomes el camino, nunca mires atrás. No pretendas que los que vayan a seguirte estén en tu tiempo. Dejadlos aprender solos y lograrán alcanzarte.
Nunca os dejes de ayudar, dadle el agua para saciar su sed, dadle el amor para hacerlos entender. Tú sabréis recoger lo sembrado.
Aunque a veces te quede la herida.
Entré a una habitación. De esas que cualquier rincón puede ser grato para descansar.
Relajar el cuerpo. Encontrarse uno mismo.
Salí a la ciudad, me encontré con un inmenso circo.
Corazones al borde de explotar. Ojos duros y quietos (ninguna mirada dulce). Caras tensas de tanto seño fruncir. Cuerpos asqueados y olorosos.
Las mariposas revolcándose y cumpliendo sus fantasías carnales. Los gorriones comiendo de algún nido, donde quedó algún alpiste.
Las cosas tendrán sentido cuando lleguemos a un acuerdo. Entre vos y ella. Entre mujer y hombre.
El pide compartir un minuto en la mesa. Ella se aburre y su cartera la acompaña a buscar otra casualidad.
¿Llegaremos a un acuerdo?
La verdad se produce en el núcleo de nuestro ser. Luego al ser volcada a las palabras se enredan y todo es confuso.
Es mejor hacer y tragar, antes que decir y masticar.
Vuelvo a entrar. Me pongo a soñar.
Un cielo enorme y azul. Miles de estrellas forman fantasías en mi universo.
Descansando en paz, veo a los perros, con su ladrido, cantar una canción.
Pero sigo divisando a esos muñecos, hoy vestidos de todos colores.
Pensándolo bien ellos no son lindos, es que su estereotipo esta a la moda.
Seguir ante todo.
Cambia el semblante, surge la paciencia, nace la dureza, la evolución del ser.
Un lugar sinuoso, triste y antiguo. Ahí justo donde los Ángeles se juntan a contar monedas. Las cuales recolectaron por su buena labor.
Ese lugar es en donde estamos parados. Donde avanzamos o retrocedemos.
En cuanto tomes el camino, nunca mires atrás. No pretendas que los que vayan a seguirte estén en tu tiempo. Dejadlos aprender solos y lograrán alcanzarte.
Nunca os dejes de ayudar, dadle el agua para saciar su sed, dadle el amor para hacerlos entender. Tú sabréis recoger lo sembrado.
Aunque a veces te quede la herida.
Entré a una habitación. De esas que cualquier rincón puede ser grato para descansar.
Relajar el cuerpo. Encontrarse uno mismo.
Salí a la ciudad, me encontré con un inmenso circo.
Corazones al borde de explotar. Ojos duros y quietos (ninguna mirada dulce). Caras tensas de tanto seño fruncir. Cuerpos asqueados y olorosos.
Las mariposas revolcándose y cumpliendo sus fantasías carnales. Los gorriones comiendo de algún nido, donde quedó algún alpiste.
Las cosas tendrán sentido cuando lleguemos a un acuerdo. Entre vos y ella. Entre mujer y hombre.
El pide compartir un minuto en la mesa. Ella se aburre y su cartera la acompaña a buscar otra casualidad.
¿Llegaremos a un acuerdo?
La verdad se produce en el núcleo de nuestro ser. Luego al ser volcada a las palabras se enredan y todo es confuso.
Es mejor hacer y tragar, antes que decir y masticar.
Vuelvo a entrar. Me pongo a soñar.
Un cielo enorme y azul. Miles de estrellas forman fantasías en mi universo.
Descansando en paz, veo a los perros, con su ladrido, cantar una canción.
Pero sigo divisando a esos muñecos, hoy vestidos de todos colores.
Pensándolo bien ellos no son lindos, es que su estereotipo esta a la moda.
Seguir ante todo.
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