
La fragilidad de nuestros cuerpos,
La astucia de nuestros sueños,
Un mapa que nos guié hacia los anhelos.
Las pocas ganas de reír,
Siendo más fácil justificar lo malo,
Viajamos en colectivos insensibles.
Caras cansadas, victimas de ladrones de almas,
Presos en una libertad, vientos que soplen a favor.
Hay abejas que todavía rondan por mi cabeza,
Quieren mi piel, saben de mi miel.
Quitaron mis ojos, a punto de marcharse están los sentimientos.
Entro al recinto donde cuerpos cumplen su labor.
La música suena y las copas desbordan de alcohol.
Ellos bailan al compás de la realidad.
Nos volveremos a encontrar,
En un punto entre mis ojos y los tuyos.
Tendremos que mirarnos fijamente,
Tendremos que entender el presente.
La astucia de nuestros sueños,
Un mapa que nos guié hacia los anhelos.
Las pocas ganas de reír,
Siendo más fácil justificar lo malo,
Viajamos en colectivos insensibles.
Caras cansadas, victimas de ladrones de almas,
Presos en una libertad, vientos que soplen a favor.
Hay abejas que todavía rondan por mi cabeza,
Quieren mi piel, saben de mi miel.
Quitaron mis ojos, a punto de marcharse están los sentimientos.
Entro al recinto donde cuerpos cumplen su labor.
La música suena y las copas desbordan de alcohol.
Ellos bailan al compás de la realidad.
Nos volveremos a encontrar,
En un punto entre mis ojos y los tuyos.
Tendremos que mirarnos fijamente,
Tendremos que entender el presente.
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