
Vi un montón de payasos entrando a un circo,
Solo que mi visión quiso despistarme de: “que eso era simplemente la entrada a camarines de bandas modernas de hoy en día”
La música de hoy en día es la representación de la tristeza, es una gota enorme que cuando se desprenda de aquel ojo universal, nos inundara a todos.
Llevándonos a su propio remolino.
Quizás nuestra música sea pobre para los negocios, pero rica en melodías y sueños.
Mantenemos una cordura inventada por nosotros, pero cordura en fin.
Creo que perdonamos demasiado a los artistas.
Ponerle nombre, encima del nombre que ya tienen, a las personas, es la excusa de que ellos están salvados de ser humanos.
¡¡Vos no sos un humano, sos un artista!!
Es así que idealizan salvarse con lo que son.
Tienen un espejo en su pecho que, cuando su corazón se mira en èl, se pulveriza de asombro.
¿Y si cambiamos los temas de amor por mensajes para ayudarnos humanamente?
Seria muy precario escuchar: “amemos a los árboles que ellos manifiestan la quietud”.
Los lobos prefieren escuchar letras que retuercen sus entrañas, sus errores y su frivolidad.
Pasan los días y me quedo con la música de aquellos hombres que se marcharon hace años.
En el futuro inventar palabras serà la nueva composición literal, y los eructos y pedos las nuevas notas musicales.
Sepan que lo de estos tiempos no es música, sòlo son letras.
Solo que mi visión quiso despistarme de: “que eso era simplemente la entrada a camarines de bandas modernas de hoy en día”
La música de hoy en día es la representación de la tristeza, es una gota enorme que cuando se desprenda de aquel ojo universal, nos inundara a todos.
Llevándonos a su propio remolino.
Quizás nuestra música sea pobre para los negocios, pero rica en melodías y sueños.
Mantenemos una cordura inventada por nosotros, pero cordura en fin.
Creo que perdonamos demasiado a los artistas.
Ponerle nombre, encima del nombre que ya tienen, a las personas, es la excusa de que ellos están salvados de ser humanos.
¡¡Vos no sos un humano, sos un artista!!
Es así que idealizan salvarse con lo que son.
Tienen un espejo en su pecho que, cuando su corazón se mira en èl, se pulveriza de asombro.
¿Y si cambiamos los temas de amor por mensajes para ayudarnos humanamente?
Seria muy precario escuchar: “amemos a los árboles que ellos manifiestan la quietud”.
Los lobos prefieren escuchar letras que retuercen sus entrañas, sus errores y su frivolidad.
Pasan los días y me quedo con la música de aquellos hombres que se marcharon hace años.
En el futuro inventar palabras serà la nueva composición literal, y los eructos y pedos las nuevas notas musicales.
Sepan que lo de estos tiempos no es música, sòlo son letras.
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