
Aparecen por la luz con un poder elemental.
Tierra para germinar, luz para florecer, agua para hidratar, aire para respirar.
Seres poco visibles pero si perceptibles. Seres agudizados. Maestros reales.
Lo poco que duramos se determina en llegar a 60 años.
Envejecemos por ver como los demás envejecen.
Pensamos en que hay que cagar, antes de comer.
Pensamos en que hay que despertar, antes de dormir.
Pensamos en odiar, antes de haber amado.
El presente es aburrido por eso vivimos reviviendo historias pasadas.
Y esos delfines me salvaran del ahogo.
Me llevaran a una isla escondida, con un mar de artificios y estrellas con mucha luz.
La muerte de un gran ser.
Construiré una nueva tribu hermanos, en silencio y tocando la música que salga del alma.
Paz en mi barba y paz en mi pelo.
Haré el amor con mi mujer y crearé una familia.
La dejaré ser libre y la amaré.
La dejaré ser mujer y la amaré.
Dejaré que me diga y la escucharé.
Cuidaré a mis hijos y educaré.
Serán libres, serán mi familia.
Y allá, donde todo es real, escuchare los sonidos naturales.
Me iré para aprender y poder enseñar.
Volveré cuando sea necesario.
Moriré de la forma que tenga que ser. Y mis huesos serán arena, mi carne se transformará en pasto y mis ojos volarán a ser estrellas.
La idea de tener sueños es mantenerlos. Escuchando a nuestro interior, dejándonos llevar por la intuición.
Canalicemos ese sueño y démosle fuerzas.
No es llegar a ningún lado, solo ser, solo sentir.
Entender y escuchar.
Lo que los maestros nos brindan con su energía.
Tierra para germinar, luz para florecer, agua para hidratar, aire para respirar.
Seres poco visibles pero si perceptibles. Seres agudizados. Maestros reales.
Lo poco que duramos se determina en llegar a 60 años.
Envejecemos por ver como los demás envejecen.
Pensamos en que hay que cagar, antes de comer.
Pensamos en que hay que despertar, antes de dormir.
Pensamos en odiar, antes de haber amado.
El presente es aburrido por eso vivimos reviviendo historias pasadas.
Y esos delfines me salvaran del ahogo.
Me llevaran a una isla escondida, con un mar de artificios y estrellas con mucha luz.
La muerte de un gran ser.
Construiré una nueva tribu hermanos, en silencio y tocando la música que salga del alma.
Paz en mi barba y paz en mi pelo.
Haré el amor con mi mujer y crearé una familia.
La dejaré ser libre y la amaré.
La dejaré ser mujer y la amaré.
Dejaré que me diga y la escucharé.
Cuidaré a mis hijos y educaré.
Serán libres, serán mi familia.
Y allá, donde todo es real, escuchare los sonidos naturales.
Me iré para aprender y poder enseñar.
Volveré cuando sea necesario.
Moriré de la forma que tenga que ser. Y mis huesos serán arena, mi carne se transformará en pasto y mis ojos volarán a ser estrellas.
La idea de tener sueños es mantenerlos. Escuchando a nuestro interior, dejándonos llevar por la intuición.
Canalicemos ese sueño y démosle fuerzas.
No es llegar a ningún lado, solo ser, solo sentir.
Entender y escuchar.
Lo que los maestros nos brindan con su energía.
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