Sintiendo la intensidad de las cosas.
¿Còmo cae el agua cuando llueve?
Cae en un ritmo lento anticipando lo que va a venir. Luego un poco mas fuerte acostumbrándonos con su caricia. Y de golpe estalla de agua el cielo y se abren las canillas y el agua es nuestra. Cae y nos perfora sin lastimarnos, nuestra cabeza, nuestra ropa. El agua intensa de las tormentas, enviada por la diosa naturaleza.
La música de Ludwig Van no para de sonar. La lluvia lo acompaña. Hace sus estilos. Más lentos, más livianos y más fuertes. La lluvia cae. Cae como la vieja babilonia.
Los elementos naturales se acomodan a la música y son nuestros ojos que unen esas dos cosas.
Conexión divina de ruidos y formas.
¿Qué pasa en nosotros, humanos, cuando sentimos con intensidad?
Detenerse un segundo sobre el hecho.
Están a puntos de fusilarnos sobre un campo de flores. Hemos ido a la guerra y combatimos contra nuestros hermanos. Al ver que dormir es volver a nacer al otro día, despertamos en distintos lugares al despertar.
Nuestra mente fue hecha para divagar y contar historias.
Un niño que nace y sus padres le dicen que existe un dios.
Este tipo dios tiene esa fábrica de producción en serie y salen humanos a cada segundo.
El tipo sabe bien las cosas. Es un genio.
Genio que nos hizo creer muchas cosas.
Dios es una gran espalda para los desencadenados, para mantener un des-orden que nunca fue un orden en realidad.
Los truenos son las risas de dios. Y cuando llueve miles de almas están llorando.
¿Será que el cielo es una gran mentira?
Ellos quieren volver y su rostro, su objetivo ya es otro. Dios peligroso nos boicotea todo el tiempo.
Nos cambia los entornos. Y un día sos José y en semanas pasas a ser Graciela.
A todas esas almas que se van les pido algo.
Nunca dejen de llorar, pues así sabré que realmente siguen vivas en algún lado.
¿Còmo cae el agua cuando llueve?
Cae en un ritmo lento anticipando lo que va a venir. Luego un poco mas fuerte acostumbrándonos con su caricia. Y de golpe estalla de agua el cielo y se abren las canillas y el agua es nuestra. Cae y nos perfora sin lastimarnos, nuestra cabeza, nuestra ropa. El agua intensa de las tormentas, enviada por la diosa naturaleza.
La música de Ludwig Van no para de sonar. La lluvia lo acompaña. Hace sus estilos. Más lentos, más livianos y más fuertes. La lluvia cae. Cae como la vieja babilonia.
Los elementos naturales se acomodan a la música y son nuestros ojos que unen esas dos cosas.
Conexión divina de ruidos y formas.
¿Qué pasa en nosotros, humanos, cuando sentimos con intensidad?
Detenerse un segundo sobre el hecho.
Están a puntos de fusilarnos sobre un campo de flores. Hemos ido a la guerra y combatimos contra nuestros hermanos. Al ver que dormir es volver a nacer al otro día, despertamos en distintos lugares al despertar.
Nuestra mente fue hecha para divagar y contar historias.
Un niño que nace y sus padres le dicen que existe un dios.
Este tipo dios tiene esa fábrica de producción en serie y salen humanos a cada segundo.
El tipo sabe bien las cosas. Es un genio.
Genio que nos hizo creer muchas cosas.
Dios es una gran espalda para los desencadenados, para mantener un des-orden que nunca fue un orden en realidad.
Los truenos son las risas de dios. Y cuando llueve miles de almas están llorando.
¿Será que el cielo es una gran mentira?
Ellos quieren volver y su rostro, su objetivo ya es otro. Dios peligroso nos boicotea todo el tiempo.
Nos cambia los entornos. Y un día sos José y en semanas pasas a ser Graciela.
A todas esas almas que se van les pido algo.
Nunca dejen de llorar, pues así sabré que realmente siguen vivas en algún lado.
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