Vivo en la ciudad de la luz y ríos contaminados.
Gente en metamorfosis e histeria cerebral,
Asesinatos y violaciones por doquier.
El rey es mendigo y compra bronce,
Sus discípulos suelen cambiar oro por balas.
Modas ambiguas y estrafalarias consumen a los jóvenes,
Drogas alucinógenas a cambio de materia mental.
Hijos que vienen al mundo a la fuerza con madres jóvenes y padres desempleados.
Jóvenes consumidos por la realidad aceptada y degustada por ellos mismos.
El rey dice ser mendigo y vende pieles,
Sus discípulos violan a nuestras esposas y se llevan a nuestros hijos.
Ellas dicen sentirse bien.
Vivo en la ciudad de barro y cuando llueve todo es más húmedo,
Antropía de las palabras y la muchedumbre apretándome en el bus.
La televisión, Biblia de los ateos,
Culos y tetas en sus ojos,
Siendo eso tan lejano.
Corren tras de mi, logran alcanzarme,
Pude esconderme, estoy dentro de ellos ahora.
Pequeños niños dormidos, preguntándose el por que de su llegada aquí,
Un grupo de esclavos se plantea aparearse por gusto o por naturaleza misma,
El colectivo va lleno de gente a punto de vomitar,
Siento sus olores y sus hormonas dormidas.
El rey dice ser pobre pero veraniega en la india,
Sus discípulos ya han matado a todos los elefantes.
Vivo en la ciudad de la luz y la gente dormida,
A punto de hundirse, donde estamos parados.
Salgo a caminar, me gusta la gente,
Como camina y como suda.
En silencio les brindo amor,
Los abrazo y curo sus males.
Quiero encontrar al rey y ver como es su reino.
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