
En una ciudad de poca importancia,
El vino es barato y mal filtrado.
Unas mentiras piadosas para que la gente se conforme,
Y una lluvia de balas en medio de una plaza.
¡Sálvese quien pueda! El escudo es nuestro lomo,
La cabeza y la mirada.
Violadores de la misericordia dicen estar del lado del señor.
Y el señor fue un violador y les ha enseñado su maestranza y su alabanza.
Las monjas de la resurrección visten polleras bien cortas para que veamos sus secretos, represiones y malestares.
En la taberna del viejo López conocí a los guardianes de la noche.
Esos jinetes fríos y complacientes de la actitud soberbia.
Los que manejan el mundo, estaban ahí, en esa taberna lúgubre y anticuada.
Un banquete para los guardianes Sr.Lopez,
Dadle de esa comida que a ellos les gusta,
Los gusanos de nuestra putrefacción.
Vienen y te quitan la comida, duermen en tu cama,
Te quitan los perfumes y el oro de nuestro corazón.
¿Y dicen ser hombres?
Los hombres han muerto hace tiempo,
Y hoy somos cenizas de esos cuerpos.
Un rejunte de evoluciones y vamos a ver como nos las arreglamos.
Un aguacero y el entierro de las ideas.
Buenas ideas y pensamientos dignos,
Vivir en paz y entre hermanos.
Puede que muera joven acordándome de ustedes,
No me asusta, me interesa.
Y en un jardín de arena, crecerán flores,
Donde hay tierra mojada serán los nuevos ríos,
Donde la luna se vea, tendrán que cerrar los ojos y guardar el secreto.
Y si algún día el cielo se da vuelta, es por que nosotros estábamos mal parados.
El vino es barato y mal filtrado.
Unas mentiras piadosas para que la gente se conforme,
Y una lluvia de balas en medio de una plaza.
¡Sálvese quien pueda! El escudo es nuestro lomo,
La cabeza y la mirada.
Violadores de la misericordia dicen estar del lado del señor.
Y el señor fue un violador y les ha enseñado su maestranza y su alabanza.
Las monjas de la resurrección visten polleras bien cortas para que veamos sus secretos, represiones y malestares.
En la taberna del viejo López conocí a los guardianes de la noche.
Esos jinetes fríos y complacientes de la actitud soberbia.
Los que manejan el mundo, estaban ahí, en esa taberna lúgubre y anticuada.
Un banquete para los guardianes Sr.Lopez,
Dadle de esa comida que a ellos les gusta,
Los gusanos de nuestra putrefacción.
Vienen y te quitan la comida, duermen en tu cama,
Te quitan los perfumes y el oro de nuestro corazón.
¿Y dicen ser hombres?
Los hombres han muerto hace tiempo,
Y hoy somos cenizas de esos cuerpos.
Un rejunte de evoluciones y vamos a ver como nos las arreglamos.
Un aguacero y el entierro de las ideas.
Buenas ideas y pensamientos dignos,
Vivir en paz y entre hermanos.
Puede que muera joven acordándome de ustedes,
No me asusta, me interesa.
Y en un jardín de arena, crecerán flores,
Donde hay tierra mojada serán los nuevos ríos,
Donde la luna se vea, tendrán que cerrar los ojos y guardar el secreto.
Y si algún día el cielo se da vuelta, es por que nosotros estábamos mal parados.
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