
Silbando aquel blues de la ventana,
Con mi copa de vino y un exquisito anotador.
Mis palabras sinceras y elegantes,
El manifiesto de una suma importante de hechos vividos, escritos en el exquisito anotador.
Un buen poema puede conmoverte,
Con mi copa de vino y un exquisito anotador.
Mis palabras sinceras y elegantes,
El manifiesto de una suma importante de hechos vividos, escritos en el exquisito anotador.
Un buen poema puede conmoverte,
y desear haberlo escrito.
Unas dulces y sinceras palabras de una mujer pueden cautivarte,
Así como la tormenta y el mar pueden abrazarte con su frió natural,
Un buen poema puede emborracharte a la orilla de un viñedo.
Una historia puede atraerte, al escucharla y sentirla.
¿Realmente sabemos lo que es sentir?
¿Qué sienten de verdad, ustedes hermanos míos?
Siempre observe su limitado sentimiento, acorralado y asustado.
Quiero buena música en mis oídos,
Sentir el viento en mi cara y que mi cuerpo tropiece con las nubes,
Quiero que tus piernas mujer, sean como dos serpientes enroscadas en mi cuerpo.
Apriétame pero no me lastimes.
Silbo un blues azul, amarillo y celoso,
Abrazo mi pluma y vuelvo a escribir.
Es que amo escribir, como amo vivir,
Escribo mis sentimientos, mis angustias y mis inquietudes.
Y mi conciencia superior me guía hacia el camino, donde los árboles altos y delgados bailan a través del viento,
Donde el rió fluye como una comparsa en carnaval.
Cuando el cielo caiga, sabré por donde escapar.
Silbando el blues de la ventana, adorando tus verdes ojos y tu delicada pie
Unas dulces y sinceras palabras de una mujer pueden cautivarte,
Así como la tormenta y el mar pueden abrazarte con su frió natural,
Un buen poema puede emborracharte a la orilla de un viñedo.
Una historia puede atraerte, al escucharla y sentirla.
¿Realmente sabemos lo que es sentir?
¿Qué sienten de verdad, ustedes hermanos míos?
Siempre observe su limitado sentimiento, acorralado y asustado.
Quiero buena música en mis oídos,
Sentir el viento en mi cara y que mi cuerpo tropiece con las nubes,
Quiero que tus piernas mujer, sean como dos serpientes enroscadas en mi cuerpo.
Apriétame pero no me lastimes.
Silbo un blues azul, amarillo y celoso,
Abrazo mi pluma y vuelvo a escribir.
Es que amo escribir, como amo vivir,
Escribo mis sentimientos, mis angustias y mis inquietudes.
Y mi conciencia superior me guía hacia el camino, donde los árboles altos y delgados bailan a través del viento,
Donde el rió fluye como una comparsa en carnaval.
Cuando el cielo caiga, sabré por donde escapar.
Silbando el blues de la ventana, adorando tus verdes ojos y tu delicada pie
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