Lo único que vivimos es el Presente

Nuestra mente guarda cosas como si fuera una biblioteca,
nos gusta lustrar nuestros recuerdos, adorar nuestros pasados.
Pero lo único que existe es el Presente.

lunes, 21 de mayo de 2007

La muerte se ha convertido en mi mujer


Creo que desde que nací, no pasaba tan tranquilo un día lunes. Siempre esa pesadez, ese proceso de regresar del limbo a la realidad, el alma por un lado, la cabeza por el otro, y el cuerpo muerto en el colchón.

Uno nace y durante el proceso de vida se van sumando hechos a nuestro itinerario. De los cuales llegamos a acordarnos o no. Es mas, siendo chico, hay cosas que desaparecen para sumar recuerdos que después nos terminan contando.
Esas cosas que desaparecen pueden ser personas.
Pensándolo bien no tengo la oportunidad de acordarme muchas cosas. Digamos que vivir del pasado es como haber guardado un pedazo de torta de mi primer cumpleaños y querer comerla todos los días. Seria una estupidez volver a comerla. Y me caería mal. Muy mal.
Pero lo que quiero decir es que hay cosas que solamente me acuerdo en forma visual.
Como por ejemplo: no logro acordarme de la voz de mí abuelo pablo, de su esencia, su andar, su tranquilidad, su forma de ser, su tos, su estornudo, su risa, su enojo. Y muchas cosas más. Sólo puedo acordarme de su figura.
La vida es algo tan perfecto.
Uno cuando nace empieza a ser parte de la vida de los demás, uno nace para que los demás cambien, y así modificar el estado de cada persona. Lo mismo a la hora de morir, que es el otro nacimiento de las personas.
Pero es medio desventajoso que, cuando uno es inconscientemente chico, y los demás se van, no tener la oportunidad de conocerlos. Uno empieza a vivir recién a los 10 años, por ahí maso menos, o quizás es lo que yo me acuerdo. A veces me pasa como que nací ayer y lo que paso antes ni me esfuerzo en acordarme. Es así que tengo el don de no vivir del delicioso pasado. Que para muchos es tan delicioso.
Pero si nos acordamos cuando alguien se va. Cuando alguien hace las valijas y dice: gente, es hora de irme hacia un lugar que, por suerte, todos tenemos la oportunidad de algún día conocer. Esa persona que se va. Puede irse por que se harto de estar acá. O por el simple hecho de modificar el rompecabezas de cada persona, o también, como un aprendizaje de que tenemos que aprovechar a nuestras personas queridas y nuestras cosas amadas de una manera única. Sin prestárselas a nadie.
Hay cosas que solamente las conocemos en esta vida.
La muerte es algo tan tranquilo, como el mar a la mañana. Fluye sola, te avisa quizás con algunos días anticipación. Pero ¿Qué te prometerá? ¿Qué te dirá? ¿Cómo te lo dirá? ¿Será mujer? Como todavía no la conozco solo hice metáfora de ella.
Hace días que el anciano no me visita. Me había comentado de un viaje a: “el mar que queda acá a la vuelta y tiene pies”. Es un anciano fantástico, me gustaría que todos tengan uno. También me comento que una vez tomó coñac con la muerte. La puso tan en pedo que ni se acordaba que lo tenía que llevar. Es así que la muerte le dijo “anciano: has bailado sobre mi guadaña, me has visto borracha, y te he contado secretos que vendrán, es así que te concedo mas años de vida”
El miedo a lo desconocido surge de un principio que nos contaron y ni sabemos si es verdad. No tenemos nada que perder. Fíjense los árboles, de noche parados, solos, hablando uno con el otro. No tienen miedo. Simplemente por que son ellos. Son espontáneos. Saben de la verdadera libertad.

La libertad mal interpretada puede llegar a ser una guerra entre cuerpos, ideas, sentimientos y locura. Nadie sabe que quiere.

Yo si, voy a seguir soñando.

2 comentarios:

ceci14_4 dijo...

hola dili como estas tanto timpiyo aca toy apreciando lo que haz escito no me sorprede porque se que sos un escritor maravillo .
feliccitaciones y siempre esucho los temas del expresso pero por las letras felicitaciones.
sos un ser con muchisima luz y que simpre brilla con todo lo q haces
besito grandisimo y sacaron ya el demo? te quiero muchio cuidate ceci

ariadna dijo...

comentario mio:
cuerpo, alma, cabeza todo es uno
no por separado
la muerte:
no le tememos a lo desconocido, ya que no sabemos que es, le tememos a encontrarnos con algo que conocemos que nos aterra. como podemos temer a algo que no sabemos que es
loco no?
comparto algunas cosas de las que escribe, me agradan


le dejo mis saludos


desde la tierra hueca



ariadna