
Ni nada, ni nadie, ni tampoco... Nadia.
Letargo, amargo y sincero,
Luego de caer, conocer el ver,
Y Eso de que no estés…todavía no lo aprendí.
Y al no darme cuenta a tiempo,
Cuando caí, si que lo sentí.
Ponele... que acepte tu ausencia,
¿Y el presente?
Es lo ausente de mi mente.
Como una enviada a mi tierra,
Sensatez has puesto,
Pero todos mis universos,
Son heridos hoy en día.
Sin despreciar lo que hoy vivo,
No me alcanza la arrogancia.
Lo acepto, lo estimulo, lo encapsulo,
Lo germino, le sonrió y me entierro.
Por que mucho de lo que falta,
Es lo que tenía tu esperanza.
Derrochando la oportunidad,
Escondí mi realidad.
Tu naturaleza, un campo y sonriente,
Acostados, ensimismados, copulados.
Fue de noche,
Y como un sueño,
es lo que queda hoy en día.
Por pensar en milagros,
Olvide tus halagos,
Al no creer en tu risa,
Inventaba sonrisas.
Consecuencia de un marciano.
Es así entonces que;
Ni nada, ni nadie, ni tampoco… Nadia.
Letargo, amargo y sincero,
Luego de caer, conocer el ver,
Y Eso de que no estés…todavía no lo aprendí.
Y al no darme cuenta a tiempo,
Cuando caí, si que lo sentí.
Ponele... que acepte tu ausencia,
¿Y el presente?
Es lo ausente de mi mente.
Como una enviada a mi tierra,
Sensatez has puesto,
Pero todos mis universos,
Son heridos hoy en día.
Sin despreciar lo que hoy vivo,
No me alcanza la arrogancia.
Lo acepto, lo estimulo, lo encapsulo,
Lo germino, le sonrió y me entierro.
Por que mucho de lo que falta,
Es lo que tenía tu esperanza.
Derrochando la oportunidad,
Escondí mi realidad.
Tu naturaleza, un campo y sonriente,
Acostados, ensimismados, copulados.
Fue de noche,
Y como un sueño,
es lo que queda hoy en día.
Por pensar en milagros,
Olvide tus halagos,
Al no creer en tu risa,
Inventaba sonrisas.
Consecuencia de un marciano.
Es así entonces que;
Ni nada, ni nadie, ni tampoco… Nadia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario