sábado 31 de mayo de 2008

Vivir en un cielo de dos colores


“Vengo del subterráneo hermano. Donde hay diablitos robando almas, donde los sentimientos se guardan en frascos. En el subterráneo la tierra larga su tufo, su calor. Con tanto frió cerca, estoy haciendo un pozo en mi lugar. Me esconderé de la escarcha, buscare café del mejor y buena literatura para emocionar mis sentidos.

En ese subterráneo veo a una pareja de pájaros volar por todo el lugar. El subte avanza hacia un lugar y lleno de gente aterriza en la estación.
Ese subte me lleva hacia el cielo de dos colores.
En ese cielo está el diamante, ese que te ayuda a encontrar la paz. ¿Has abierto puertas imaginarias alguna vez? “

(-No. Pero siempre imagine que hay puertas que al abrirlas te llevan hacia lugares alguna vez soñados.)

“Esas puertas pueden ser personas también, las cuales te conducen hacia otras personas y así encontrar experiencia pura. No existe el desamor, sino, el fin de un aprendizaje.
En ese cielo de dos colores, la vida se ríe todo el tiempo y uno es como un personaje dominado por ella.
Una vez ame a una mujer de color rosa. Su cuerpo era de tela y se vestía como una flor. Pero siempre supe de mis artificios sentimentales. Ya que en la vida no existe una única mujer. Nuestra mente esta adaptada a construir historias. Acepta en el momento justo cual es la verdad de una supuesta verdad. O sea, para que lo entiendas mejor.
Amo a una mujer. Pero también amo a tu mujer y a la vez amo a la mujer de aquel. Y así amo a todas las mujeres.
Si, no me digas nada. Soy un anciano de color verde. Es que cuando llegues a esta edad no te va a importar a quien amar. Solo querrás amar”

(Note una mínima angustia en su “Solo querrás amar” pero lo entendí. En este proceso vivencial iremos conociendo esos momentos.)

“OH san diamante. En la estación del cielo de dos colores las mujeres vestían de azul. Ellas lloraban a sus hombres y ese llorisqueo en masa se convertía en un gran concierto de mujeres llorando.
¿Me pregunte en varias ocasiones, que hacia ahí?
Nunca tuve una respuesta. Inmediatamente empecé a consolar a esas mujeres. Y en consecuente ellas me consolaban a mí.
La estación era de color amarillo opaco y las flores alegraban el lugar.
Estas mujeres llevaban ricos perfumes y ojos de color madera, lo cual, me hacían acordar a niñas pequeñas buscando su primer juguete. Sus ojos brillaban,
Y esa respuesta que buscaba, por arte de magia se fue respondiendo lentamente.
En ese lugar existía la paciencia. El arte de esperar.
Ellas esperaban. Su tarea era esperar. Aprendí a esperar, a tolerar y a entender la paciencia.
Ellas lloraban pero reían. Ellas penaban pero cantaban. Era el único hombre ahí, imaginé en un momento, por el cariño que me daban, un destinado del amor. Amar a cada una de las mujeres que ahí habitaban.
¡Pero no! Ellas sabían de mi llegada. Y su enseñanza abrió una de esas puertas imaginarias que tú has dicho.
Envueltos en risas nos abrazamos todos juntos y decidimos volver a vernos.
Esas mujeres me enseñaron a esperar. En esa estación existía la dualidad. Es la estación del cielo de dos colores. Tristeza y felicidad.”

(Como apareció sin ningún indicio, el anciano se fue sin decir nada tampoco. Solo ese gran aprendizaje. Se convirtió en araña y lentamente armó su tela donde dormirá esta noche.)

miércoles 28 de mayo de 2008

Los recuerdos de un cuerdo


Luego de regresar de su trance, el anciano vuelve a concentrarse en mí. Volvió con una bolsa llena de cartas viejas.
Un ron dulce como un primer amor y su cara que cambia de colores. Cuando cuenta cosas viejas su cara es de color sepia pero cuando cuenta cosas modernas su cara es brillante y simpática.

“Uno es un simple reproductor de recuerdos. Hay gente que recuerda más que otra. No solo recordaras a los tipos santos sino también a los reverendos hijos de lucifer. Por que de esos monumentos a la vergüenza uno tampoco se va a olvidar. Idealistas y morbosos de ideas anti-humanas.
Esta bolsa, hijo, trae recuerdos de épocas atrás.
Todo tipo de cartas. Las más comunes, de amor. Las más tristes, de adiós. Las más tímidas, de perdón. Las más bonitas, de invitación y las más inquietantes, las de la verdad.”

Sus manos revolvían como niño en busca de su mejor juguete. El ron descansaba en nuestros estómagos. Nutria lentamente nuestra sangre. Se esparcía en nuestro cuerpo y depositaba su magia en todas nuestras emociones.

“El humano utiliza toda su razón creando “cosas” para dejar, escrito, fotografiado y filmado, todo hecho que sintetice un momento histórico vivencial y personal.
El pasado es como ser un olvidadizo. Volvemos a buscar cosas que no sabemos donde las dejamos.
Y volvemos. Volvemos al pasadizo. Y entramos en la película. El guión es viejo. Pero ya lo sabemos de memoria.
Veamos esta carta.

Los Ángeles 17 de junio de 1970

Querida anna:

Me has dejado el calidoscopio y le he encontrado una gran utilidad. He colocado una foto tuya y al girarlo te veo de muchas formas. Deformada, luminosa, de varios colores, una parte de tu cara, una parte de tu cuerpo. Pero sobre todas las partes siempre esta tu belleza.
Decidí que esta no sea una carta de amor, sino de recuerdos simpáticos. Un recuerdo son ganas petrificadas. Todos recordamos algo.
Recuerdo la noche en que la música sonaba. Ese blues se deslizaba sobre nuestras caras. La psicodélica era parte de lo que intentábamos entender como real. Me colgué de tus raíces y nos convertimos en tierra. Germinamos como plantas y la fotosíntesis en proceso acelero la creación. Nada de lo que vivíamos era real.
Nuestras mentes apareaban ideas y manifestaban libertad. Y el blues sonaba al compás de nuestro ritual. Adrenalina soñada. La vida estaba fotografiando el momento. Aprovechábamos la noche como si supiéramos que nos íbamos a alejar. Nos anticipamos a la historia.
Conectados a un universo inexplicable conocimos nuestras vidas pasadas.
El recuerdo se estaba escribiendo.
El recuerdo es tenerte en mi calidoscopio.
Girar y verte. Girar y parar. Girar y reírme.
Te veo de mil formas.
¿Me recuerdas como yo lo hago contigo?

Querida anna, me has dejado el calidoscopio y el tiempo me lo perdió. Ya no encuentro tus mil formas. Ya no giro con vos.
Solo me queda esa introducción de blues.
Janis y emoción.
Puertas y percepción.
Escarabajos en mi habitación.
Un vinilo con tu perfume y canción.


“Al leer esta carta he recordado haber sido joven. Creo que estoy grande para envejecer.
Dejare que el mundo me siga llevando. Giro con el. Soy las horas. Soy el tiempo. Soy la lluvia y la nieve. Todo volverá a suceder. Te borran los recuerdos. Pero los revives con otros cuerdos.
Entra en el blues. Entra en el blues.
Escucha la canción. Prepárate a saltar.”

Carcajadas y el anciano se convirtió en música.
Su desaparición nunca es un adiós. Es un hasta siempre. Como los recuerdos. Como esta emoción.

martes 27 de mayo de 2008

En el desierto, camellos


Un citar hindú suena en mis sueños.
Unas guirnaldas de colores naranjas y rojas en un carnaval budista.
Tiempo de elevarse. Elevarse más. Un poco más.
Respiración que centrifuga mis emociones.

“¡¡Déjame entrar joven!! A esas puertas de nogal llenas de misterio e intuición.
Tengo que contarte sobre esos buenos tipos que existen en este suelo. Sé de pocos. Pero los he encontrado”

Sacó un añejado vino. Sirvió dos copas y empezamos a tomar. Un dulce vino.

“Como eternos buscadores de un no se que, vamos y venimos. Nunca dejes de soñar. Siempre toma fuerte la ilusión porque sin saber que buscas, encontrarás mágicos momentos.
En el desierto conocí a un camello. Un animal viejo y sabio. Con una esencia divina y una postura intelectualmente profunda.
Lo miré a los ojos.
Y de un desmayo entre en su mundo.
Escuché su interior y fui llenándome de sabiduría. Su silencio y su espectro hicieron causa en mi”

Un estornudo pausó esa energía que era conversar.
Siguió...

“Come del peyote gran anciano. Pero mantente alerta, ya que todo no es como lo ves.
Si encuentras a un valioso hermano, cuídalo, abrázalo, ámalo, dale todo lo que corresponda. Que no te alcance con un “Este es un gran tipo”.
Dale valor a lo que realmente tiene sentido.
Se un buscador sano y elévate hacia el mas allá. Con tus sueños, con tus emociones, con tus franquezas.
Enseña esto que mi interior te está brindando, ya que te he estado esperando hermano mío. Hoy serás parte de mi eterno animal”

Una lágrima de felicidad cayó de su ojo. Deslizándose así por su cachete hasta llegar a su pera y así caer lentamente al suelo.

“El camello me dio su aprendizaje, me dio sus secretos. Me cedió su lomo y en un viaje de alucinaciones recorrimos todo el desierto. Experimenté lo que es querer a un hermano, valorarlo y respetarlo”

Sus palabras fueron el descanso en mi alma.
En un vuelo fugaz me eleve y lentamente el se fue.
Una noche griega.
Llena de diosas en busca de el cielo azul.
Un frió poderoso y un sueño por crear.

domingo 25 de mayo de 2008

Heroes creado por heroes


¿Dónde estarán ahora esos falsos héroes?
¿Esos héroes que la gente creo?
El cielo es muy grande y ocupa la misma dimensión que la tierra.
Quedar patas para arriba, para el cielo pisar y la tierra cabecear.

El anciano ha vuelto de su viaje ancestral. Me comento sobre su perdida de memoria y fue así que tuvo que regresar años atrás a recuperar momentos, realidades, y una bolsa de objetos que nunca pudo abrir.

“Si vuelves al pasado, acuérdate de no tocar nada y no decir tampoco. Solo observa y diles a todos si, como a los locos.
Como un fantasma vuela por los espacios ya vividos y que recuerdes. Agarra tus cosas y vuelve al presente. Nunca quieras ser un justiciero ni un revolucionario en el pasado.
Y piénsalo bien si lo quisieras así en el ahora.”

“He conocido héroes de años atrás. Tipos de intelecto enumerado y miradas mansas.
Te dictaban su filosofía como si acariciasen tu piel. Y así te enamorabas de ellos. Comprabas sus libros y pegabas sus afiches.
Hubo héroes que murieron de un día para el otro y al pasar los años el mundo los alcanzó y, por arte de magia, salieron de la tumba para ser famosos y así volverse acostar”

El anciano es un tipo fuerte de mente. Sus ojos están quietos como las estrellas y sus palabras, a la hora de salir, son como destellos luminosos.

“¿Sabes tu, que todos podemos ser héroes?
Esos vulnerables comen alpiste de gorrión y beben de oxidados retretes. Puedes hacerles lo que quieras. El poder fue de los dioses alguna vez. Hoy estos lo tomaron y destrozaron la paz.
¿Cómo recuperar toda esa paz?
En mis años había una ley en la cual no podías aparentar ser humano. Yo despertaba estrellas en ese momento. De mi facilidad de hablar muchos se aprovecharon y robaron mis ideas. De un día para el otro, los que comían cartón, comieron mermelada.
Fui humano y destronaron mi moral. Esa ley fue impuesta en mí. En el único ciudadano de esa ciudad de luz.
Tuve que ser mayordomo de esas estrellas.
Fui mayordomo de mis amigos, familiares y hasta de mendigos que contaban estampitas en la estación.
¿Entiendes ahora como es todo?
¿Como es esta suerte?
¿Como venimos y nos vamos?
Nunca duermas vestido y con medias. Disfruta mínimas cosas.
Por que de golpe, sin darte cuenta, te acuestas en madera y la tierra se nutrirá con vos”

Note bronca en su enseñanza. Dolor y resignación. Pero a la vez felicidad.
Esa felicidad de anciano. Esa naturalidad de haber soportado estrellas revolcarse en la propia ilusión.
De cada uno. De vos y de todos.

Mientras el anciano desaparece en la luz.

sábado 24 de mayo de 2008

Tipos mojones


Nuestro cuerpo esta a 35 grados hirviendo y es el frió el que nos lleva hacia otro lugar.
Como esta mañana gris, hermosa y sabia, la cual nos anticipa que la noche será idéntica a la felicidad.

Veo gorriones comer migas de pan en las plazas sucias y concretas, encerradas en rejas, donde los niños parecen estar presos por querer ser felices.
La arena mojada y las manos agarradas al frió metal.

Su pelo blanco, una gorra de marinero viejo y un gamulan de los años 20. Su olor a vejez y orín seco de días atrás, resaltando una mirada ya equilibrada de tanto vivir.
“¿Te conté la historia de Geetaa?”
Me preguntó confundido.
Si.Ya me has contado tu amor indio y otoño feliz.
“Es cierto joven, ese humo del que te conté me hizo perder la memoria. Hace unos días pase por la despensa a buscar un poco de líquido amarillo, el cual relaja mi garganta. El escocés es dulce y digestivo. Tengo importantes cosas que enseñarte.”

El cielo se abrió y el sol nos dio la bienvenida.
El anciano escurre su ropa mojada y se seca al sol.

“¿Has visto a esos niños mojones que vienen y te quitan la vida por un gramo de felicidad anestesiada?
Experimente el arte del buen comer en esta ciudad. Conocí tipos en que la suerte estaba esparcida en toda su calidad de vida, hasta cuando mataban nadie los veía y los castigaba.
Una vez mi madre me pregunto que era lo que me entristecía y le comente que mis lágrimas se escapan cuando veo algunos humanos ser fáciles de dominar. Como los terneros, como los caballos.
Ellos van con su dulce carro repartiendo bronca y dolor”

Unos minutos de silencio enumeraron varios pensamientos en mí.
El anciano siguió...

“Mi padre me enseño a ser hijo y la vida me enseño lo que seguía. Es inevitable, niño, no tener los genes de tus ancestros. Vienen con vos y quedan para siempre. En tus actos, maniobras y movimientos.
Pero esos tipos mojones van mendigando bronca y resignación de años atrás. Los fracasos personales y de terceros. La mediocridad del buen trato y los engaños de un sistema.
Dime: ¿Por qué pelean los animales amigo?
Por comida y por territorio.
¿Por qué pelean los humanos?
Por molestias, por ideas, por pasados, por colores, por poderes y revoluciones.
Un mago de la india me enseño que al fin y al cabo toda revolución es una dictadura.
Estos humanos destrozaron mi casa, se llevaron a mi mujer y quemaron mi ropa. Pero yo no tendré venganza por ellos. La misma naturaleza los eliminará en su debido tiempo. El mismo orgullo hará que se eliminen entre ellos.
Me toco esta suerte y la defenderé hasta el final”

Tomó un trago, se vistió y se fue por más enseñanza. Volverá cuando el sahumerio se prenda y la vela se encienda.

jueves 22 de mayo de 2008

Otoño Indio


Una de esas noches confusas entre lo rosa y lo azul. Estrellas tapadas por una sabana de nubes.
La energía vibra en mi cuerpo.
Inciensos hindúes y música étnica que desarrolla esa leve respiración. Un momento de tranquilidad. Espacio y orden.

Un viento se esparce entre la habitación.
Me conmueve la llegada de él.

“He visto elefantes en la india y cuerpos débiles bañarse en el rió sagrado, ellos van acorde a su misticismo, cuidan a los animales y los hacen sus amigos. En la india la tierra es barro. Barro que limpió mis cayos y curó mis varices.
Las mujeres son como Ángeles solitarios en busca de una buena razón hacia el hombre.
Fue ahí donde conocí a Geetaa. Una mujer de tez marrón y piel suave. Dientes blancos y pelo negro como el dolor. Piernas largas como un desierto y un amor con ganas de amar”

Solo un segundo hermano, serviré este vino… y sonreí.

“El vino y el placer son aliados, gemelos como mi boca y este puro.
Geetaa sabía amar. Con mis 68 años recordé a mi amada. Recordé a mis amigos. Recordé aquel lugar donde aprendí a ser hombre y recorte mentiras de la muchedumbre. Donde entendí el ideal y salí a reírme un poco. Geetaa realmente sabía amar.
Amar de verdad es como el peor error logrado, no te lo olvidas más.
Tenía una cama con telas rojas, mucho humo por conocer y buenas alucinaciones por interpretar. Miradas de todo tipo y caricias tántricas.
El humo se hacia cuerpo y era una persona mas entre nosotros. Mi ser arrugado y su alma joven unieron los extremos.
Con su esencia, aprendí a tratar a una mujer, conocer sus placeres y sus pequeños y silenciosos lugares donde la electricidad es normal.
Quizás fue una alucinación haber hecho el amor.
Si conocieras el humo…”

Sus ojos iluminaron la habitación. Salió corriendo su alma y su cuerpo duro quedó.
Como si estuviese presente en esa anécdota contada, el humo fue lentamente siendo parte de mí. Y un cansancio repentino fue acariciando mi mente. Mente quieta, cuerpo en descanso.
El anciano como meditación recorrerá esta noche cada espacio corporal.
A los sueños iremos y despertaremos en el oasis. Canalizaremos la alegría y abrazaremos a nuestros queridos hermanos.
El humo y la música.
El vino y el placer.

miércoles 21 de mayo de 2008

El regreso


¡¡¡Escuchad hermanos que ahí vienen!!!
La liviandad de los cuerpos y la tempestad de las mentes.
Los miedos como lágrima y la felicidad expresada en los ojos.
Despacio y camuflados en la luz, los jinetes vienen atestiguar los hechos.
Vienen a derretir la tierra.
Con leones como reyes y serpientes de jueces, los jinetes galopan en sus homo-equinos, van bordeando la ciudad.

Los humanos salen a trabajar con su Biblia bajo el brazo. Una petaca de ron en la manga y un puro de canela y chocolate en su bolsillo.
Suben al monta humanos y soportan perfumes rancios.
“Nos vendieron un producto hace 2000 años sin saber que era, creyéndole a los ancestros hoy armamos un presente. Una historia contada por la mitad no es historia” (dice un cuerdo)

El reflejo del sol es la energía en la mañana y la luna dentro de poco caerá ante mis pies.
Te iré a buscar mujer castaña, intentarè sobornar tu amor.
Ella recuerda los sueños en las colinas, ella recuerda que alguna vez conocerá el lago azul.

Y las palabras en mi mente se detuvieron... y la percepción aumentó en demasía.

El anciano acaba de volver.

Broto felicidad en mí y al prender una vela, mi habitación se iluminó.
“Vengo a contarte esta paz hermano. Vengo de kilómetros de dudas y arrugas terrenales. Traigo esta bola para que descifres donde se esconde el cristal.”
No tenía más que un vaso de agua para ofrecerle, mi mirada intentaba divisar su rostro y mis manos acariciaban su lonjeva piel.
Como un abuelo feliz fue contándome solo una introducción de sus andanzas, amores y desencuentros de la vida.

“Solo a un rato de volver camarada, siento debilidad en mis huesos, cuando duermo se que muero y al despertarme entendí como es nacer.
Se que entiendes la vibración de no ser de este mundo, por eso vine a darte mas fuerzas, tengo la apertura del misterio y la sincronicidad de la realidad.
Déjame descansar por esta noche. Hazme un lugar en tu alcoba hermano. Conocerás nuevas historias por mi contadas”

Un susurrado adiós y su cuerpo se disolvió entre las paredes y la luz de aquella vela.

sábado 17 de mayo de 2008

Nueve meses de aprendizaje


Como partes iguales nos vamos buscando y sabemos que alguien nos espera, encuentra y busca.
Antes de nacer el humano es separado de todos sus hermanos. Entra en un proceso antes de ser germinado por el vientre de una mujer. Aprende cosas, es enseñado por maestros energéticos.
Ese aprendizaje dura nueve meses.
Adentro de la panza de la mujer, el humano, solo es cuerpo, solo es movimiento. Todavía no hay conciencia.

En esos nueve meses el humano es una No-Mente, su energía mental y conciencia están alojadas en el universo: aprendiendo, observando, lo que pronto vendrá: su salida al mundo exterior.
Verifica su destino, lo absorbe, lo siente, lo entiende. Esta siendo preparado para ir cumpliendo proceso por proceso en sus años que le toque vivir.

Mientras, dos personas unen sus tesoros carnales y en el acto del coito, lanzan sus fluidos al azar y esperan esa energía que baje y confirme la nueva germinación.

Pasan los nueve meses y el humano luego de ser enseñado en la dimensión lumínica de dioses y ancestros, y haber definido su anterior vida, sale a la luz.
Es hora de nacer y atravesar todas las puertas del universo.
El hombre, denominado bebé, va a estar en proceso de un nuevo aprendizaje. Nacemos libres de todo, vírgenes de sentimientos, todo es nuevo y colorido. El proceso comienza.
Pasarán los años e iremos aprendiendo las estructuras humanas.

Hasta llegar a perder toda conciencia y ser dominados por otros humanos.
También nos volveremos a encontrar con hermanos de vidas pasadas preguntándonos: ¿Creo o que te conozco de algún lugar?

Es la vida así. El proceso natural.
De ir acordándonos de nuestro propio libro escrito por sub-ordenados. Lo aceptamos así y todo se apagará de apoco.
Como una vela a punto de terminar. Y como abono de la tierra volveremos a un nuevo proceso evolucionando por hechos forzosos de la vida.
Hasta lograr la eternidad. Hasta lograr la luminosidad.
El camino es largo y las arenas son áridas.
Nos veremos en otra vida.

miércoles 14 de mayo de 2008

Ojos de cristal


¿Qué se esconde en la mirada de los hombres?
Las estrellas se dejan ver pero nunca conocer.
Tengo estos ojos para verte mujer. Ver tu rostro, tu cuerpo, tus curvas, tu piel y tus secretos.
También podré ver tu interior, percibir tu amor, tus sentimientos, tus sueños y tus realidades.
Tengo estos ojos para crear sueños despierto y para ocultarlos a la hora de dormir.

Ojos que le dictan a la mente lo que ella no puede ver.
Los ojos son los únicos presentes en todo acto.
Ellos pueden ver la verdad. Esa verdad que no se puede describir.
Mirando los ojos de los demás puedo divisar su esencia. Ellos están tranquilos de pensar que nadie puede meterse dentro de ellos.
Esa percepción, esa intuición: es el escudo.
Es la nueva comunicación.

Acompañados de los destellos podremos vernos realmente. Nuestra mente es la traba.
Dejar descender la sensación hacia nuestro interior. Hacia nuestra fuente. Conectarnos con la realidad.
Estos ojos quieren observar y a la vez sentir.
Captan la energía y se trasladan ramificándose a nuestro sólido cuerpo.

Conexión de ojos y los cuerpos como imanes lograrán juntarse.
Despertares lumínicos. Pupilas agrandadas por la luz.
Manifestaciones del amor hacia el odio.
Nada malo podrá suceder ya que nada es real.
Nuestra inventiva pudo mas, somos los inventores de esta historia.
Dios es el mejor cuadro pintado por la humanidad.
Por jugar a ser ciegos confundimos la casa del verdugo y prendimos fuego nuestra casa.

Solo se que hay ojos apagados. Hidratados. Angustiados.
Ojos de la luz. De una luz natural.
El sol y la luna, los ojos de la inmensidad.

domingo 11 de mayo de 2008

Un lugar simpatico


En un lugar simpático se encuentran muchas cartas de amor que empapelan la pared y el piso. En los rincones hombres de poco llorar cuentan sus días para salir de prisión.
Frascos llenos de pastillas que alimentan la cabeza y aceleran el corazón.
En ese lugar simpático donde los techos son blancos y las sonrisas son duras.
Duras de una no-emoción.

Salgo a la calle a caminar y estoy contento de que las calles siempre son las mismas. Esas baldosas fuertes y resistentes aguantan las pisadas de millones de almas que la transitan.
Veo pasar caras diferentes, cuerpos arrugados, siluetas trabajadas. Me veo pasar a mi mismo por enfrente.
Es como estar en todos los lugares al mismo tiempo.
Solo con la mirada, solo con el imaginar.

Niños le roban hojas a un árbol y corren el riesgo de ser castigados.
Dos ancianos caminan lentamente por las veredas soportando la eternidad de llegar al lugar destinado.
Y todos los humanos creen ser libres, son ellos mismos que niegan la libertad a la hora de ser.
Nos cocinamos la cabeza hermanos, nos eliminamos unos a otros. Inventamos derechos e irrealidades.

La vida es la sinfonía más confusa de escuchar.
Tanto unos como otros logran darse cuenta tarde para que estamos aquí.
Como un cuento ya escrito, vamos transitando un camino con los ojos tapados.
¿Y quien imagino que esto a veces se convierte en oscuridad y agonía?
Los sacerdotes inventaron la institución y dijeron que dios es todo.
En este lugar simpático. Dios es un holograma.

Buscamos amar y ser amados. Entender y ser entendidos.
Y armar una gran tribu de hermanos, amigos y seres que pueden compartir más que palabras.
En este lugar simpático se esconde la vergüenza, la arrogancia, y la no-verdad.
Es este lugar simpático creemos que todo es verdad.

domingo 4 de mayo de 2008

Donde se baila, no se habla


Me metí en esos lugares donde los espíritus bailan. Veo muchas mujeres bien dotadas y bien predispuestas. No se si seremos reales ahí, no se si realmente nos llegarán a ver.

Y por un segundo la música vibra de una manera estruendosa y los cuerpos estallan como globos inflados. Se perciben las ganas de atraerse los cuerpos.
Como imanes hacen el amor sin tener que tocarse. Todo va en miradas, danzas afrodisíacas y miradas abiertas.

¿Esas nenas podrán reconocer su verdad?
Y esos hombres bien laqueados brotan de felicidad y sus penes son grandes satélites para rastrear la presa. Ahí viene el ganador.
¿Cuál será el discurso ganador?

Me decido a interrogar un alma.
Morocha y de rasgos elementales para un hombre. Su danza atraía a muchos carroñeros. Yo solo quería descifrar una intuición. Sentía una buena emoción, quizás era el momento de encontrar un espacio dentro de una mujer.

Necesito saber tu código secreto, para entrar en tus puertas y que dejes descubrirte. ¿Qué seria de la vida sin Ángeles? ¿Te la imaginas?
Estoy en un hotel de almas y veo que no sos real. Estas buscando una pequeña muerte.
¿A eso le llamas diversión?

Una cantidad importante de palabras surgieron en un minuto y al experimentar el silencio fui digno de marcharme. La comunicación de estos tiempos eliminó las palabras y las ganas de escuchar, aunque sea algo aburrido, escucharlo.
Quizás con la mentira hubiera logrado tus risas.
¿Realmente crees que sos real?
Dame tus códigos presa del montón. Hagamos fácil la felicidad.

Fui por un trago y encontré la libertad de las ideas. Al salir del recinto supe que las caras afuera son de verdad, adentro un simple rostro.

jueves 1 de mayo de 2008

Trabajadores de un mundo a punto de explotar


Todos quieren a mi chica y ella se esta elevando hacia el cielo de dioses y rayos electrizantes.
Allá donde los leones son reyes, esperan que nuestra carne sea mas roja, para poder comernos; mi chica se esta elevando esperando reinar mi ser.

No esperes remuneración idealista trabajador. Ellos vienen por nuestros tesoros y robaran nuestras casas, nuestra moral.
Los jerárquicos vendrán y destrozaran nuestra pequeña e ilustrada paz.
La majestuosidad de los espíritus con traje está preparando la guerra del nuevo siglo.
No solo quemarán nuestras ideas, sino que nos harán soldados de su batallón.

Y ahí veremos caminar a los proto-suicidas de almas y seremos la nueva era involucionada.
Trabajaremos 20 horas al día y la televisión será nuestro nuevo libro de enseñanza. Los humanos destruirán el sexo y la revolución será de los animales.
Come del dulce antiguo gorrión, que lo amargo se percibe a miles de leguas.

El resultado de lo esperado por los humanos tarda vidas y vidas de aprendizaje. En este eterno retorno lo único que cambia es nuestra forma de actuar.
Seremos trabajadores toda la vida y conoceremos de a ratos el disfrutar. Nos castigaran nuestros sub-ordinarios y comeremos las sobras de bodegones aburguesados.

Quizás nos quede un poco de amor para dar.
Pero el amor será de los consumistas y nos robaran hasta esas ganas.

Todos quieren a mi chica y ella ya se elevo, se fue con los dioses a reinar la frialdad humana.
Los cocodrilos nos quieren comer, solo por ser simples trabajadores.